En el área de datos espaciales, Europa está en una encrucijada. Un camino sigue en la misma dirección que en el pasado -datos guardados y protegidos, impidiendo que se saque el máximo partido de estos recursos de enorme valor. Este camino se justifica a menudo en términos de rendimiento financiero inmediato, o bien porque la soberanía nacional requiere mantener el control de los datos. Sin embargo hay un segundo camino que va derecho a la autopista de la información que se extiende sobre el conjunto del globo y que proporciona la vía más directa a la información necesaria para el desarrollo, la riqueza y el crecimiento futuros para todos los ciudadanos Europeos. Orientar a Europa por el camino correcto, con un enfoque financiero realista, es el objetivo del proyecto.
El mandato fundamental de ETeMII es mostrar cómo se puede obtener un mejor acceso a la información geográfica (IG) en Europa. Se han identificado los principales obstáculos para un uso más amplio de la IG: falta de datos digitales de referencia, exigua conciencia sobre la disponibilidad y posibilidad de uso de los datos geográficos, escaso empleo de metadatos, carencia de marcos de interoperabilidad y ausencia de una política clara. ETeMII se ha centrado en estas cuestiones y ha hecho varias recomendaciones para superar estas barreras. La comunicación de estas conclusiones a una audiencia lo más amplia posible de usuarios actuales y potenciales de IG es fundamental para orientar a Europa por el camino correcto.
La Infraestructura Europea de Datos Espaciales (European Spatial Data Infrastructure: ESDI), será una componente primordial de la iniciativa para construir mecanismos que permitan compartir datos espaciales sobre ámbitos que van del local al global, asegurando que las Infraestructuras de Datos Espaciales (SDIs) locales y las SDIs globales estén suficientemente relacionadas. Esta intraestructura se asemeja a las redes de transporte que hoy abarcan el mundo: las redes nacionales de datos encajarán sin desajustes en las fronteras, permitiendo que los datos fluyan desde quien los recoge almacena y mantiene a quien los combina, analiza o los usa para tomar decisiones. El ESDI no será una base de datos central sino una red distribuida con datos gestionados por sus respectivos responsables, ya sean públicos o privados. La imaginación será lo único que limite a los Gobiernos o las empresas para identificar nuevos modos de explorar y explotar esta red de datos.
Constituyen los cimientos sobre los que se contruyen otros conjuntos de datos espaciales. Se trata de un conjunto común de datos de relevancia para cualquier sector porque da un marco con el que se enlazan otros datos geo-referenciados. Asegura que la información esté correctamente relacionada en un contexto espacial; son datos de referencia por ejemplo los límites administrativos, un modelo digital de altitud o la infraestructura de transporte. Suministran información de contexto para visualizar lo que se conoce del territorio. Los mayores productores y consumidores de datos espaciales son las autoridades locales, regionales y centrales, y los datos en su poder deberían formar una parte fundamental de ESDI. Los conjuntos de datos Europeos de referencia serán consolidados partiendo de los datos a escala más fina, es decir de administraciones locales. Esto asegurará la máxima precisión posible, dejando el mantenimiento de los datos en manos de los responsables de su recogida. Los datos se podrán extraer a la escala pertinente para su utilización práctica en ámbito regional, nacional o Europeo.
Del mismo modo que sería imposible orientarse en una red de carreteras sin señales ni direcciones, lo que reduciría su valor, una red electrónica de diversos conjuntos de datos sin descripciones no puede ser explotada. Muchos de los datos de valor que han sido recogidos durante años se pudren en ficheros y archivos sin que su potencial llegue a fructificar porque no hay direcciones sobre sus contenidos, accesibilidad, condiciones de uso, o idoneidad para una finalidad determinada. Los METADATOS constituyen el mecanismo que da tales direcciones.
Los metadatos asociados a un conjunto de datos dan una descripción suficiente para que el usuario decida si los datos son técnicamente adecuados y económicamente abordables para sus necesidades. Los metadatos son un elemento clave para que los ciudadanos y al las empresas Europeas tengan acceso a la información del sector público, y es esencial que los nuevos conjuntos de datos sean descritos de modo coherente con un estándar internacional, de modo que todos puedan localizarlos y decidir si su contenido es utilizable.
Las barreras para el desplazamiento de mercancías y personas en la Unión Europea ya han sido eliminadas. De modo similar se debe abordar el problema de las barreras para el movimiento de datos. Iniciativas comerciales, como las del Consorcio OpenGIS, se están ocupando ya de los aspectos técnicos de la interoperabilidad: hardware, software y datos. Lo que resulta indispensable ahora es discutir sobre los aspectos menos tangibles: interoperabilidad semántica, institucional y legal en un contexto de financiación sostenible de la información geográfica.
ETeMII no sugiere que un enfoque único pueda dar las soluciones que necesita Europa. Cada región o estado miembro debe ser libre para contruir su propio modelo, pero en el marco de de una infraestructura de datos espaciales Europea y finalmente global. Para que conceptos del tipo de "eEurope" y "Gobierno on-line" se hagan realidad los datos deben ser de fácil acceso, compartibles y de precio abordable. Sólo así las empresas, los gobiernos y los ciudadanos Europeos podrán explorar y explotar la riqueza potencial que contienen las bases de datos públicas de los ayuntamientos, regiones y países Europeos.
Hacer frente a estos desafíos tan complejos llevará tiempo e inversión, tanto del sector público como del sector privado, y esfuerzo coordinado de todas las partes implicadas. Lo que ha hecho ETeMII ha sido delinear con claridad el camino a seguir. Realzando el perfil de estos puntos clave, ETeMII ha indicado el camino para construir una infraestructura espacial Europea. La Comisión Europea, los Estados Miembros y otras partes interesadas deben tomar ahora la iniciativa y construir una infraestructura viable que permita la creación de nueva riqueza para Europa en el siglo XXI.